La paciencia de Dios

Homilía III Domingo de Cuaresma

Año litúrgico 2018 - 2019 - (Ciclo C)
La pobreza es obra del demonio




Hay que echarle a culpa al demonio, dios debe tener paciencia.
“Lleven su coquita (hojas verdes) y su trago (licor) para alejar los malos espíritus” decía uno de los guías, y continuaba con su colección de historias de pescadores y caminantes que murieron por causas extrañas.
Con los cabellos erizados, y con oraciones personales, nos mostrábamos agnósticos, pero no dudábamos en llevar la mochila con comida, bebida y el “traguito” para alejar cansancio y malos espíritus.
Esta recomendación es común en el desierto peruano de Paracas, en el de Paiján, y se extiende a la costa y sierra norte del Perú. Son historias fantásticas narradas en las caminatas, los velorios, a los “huaqueros” y otros eventos comunitarios.
En realidad, muchos caminantes han sido asesinados en el desierto. Y muchos pescadores sufrieron algún accidente. No es porque no llevaron sus armas secretas contra los malos espíritus.
Otra costumbre consiste en cambiar de lugar los corrales de animales para que no les llegue los malos espíritus ni la envidia del vecino. Especialmente en la zona de la jalca, a 3000 msnm, suelen criar corderos, vacas, conejos, cuyes. Con frecuencia, cercan corrales móviles, les van dando de comer, los animales van dejando sus eses y cambian de faena. Esta práctica permite fertilizar la tierra, mantener limpios los espacios y cosechar mejores pastos.
Pero no sólo la sabiduría de los caminantes, de los agricultores, sino también en las ciudades, gente que no quiere salir de casa los martes o viernes 7; no permiten que sus visitas toquen las puertas, no barren en horas nocturnas porque les llega la pobreza.
En realidad, quieren discernir sobre: ¿Quién te guía en tu vida? ¿Qué caminos recorres? ¿Cómo tratas a los animales? ¿Cómo tratas a tu familia?
Eres la zarza ardiendo de la presencia de Dios o eres la higuera estéril bajo la mirada y paciencia de Dios. Este desierto de la vida, no tiene malos espíritus, tiene malas personas y uno debe cuidarse de no incrementar la maldad en su vida.
¿La pobreza es obra del demonio? El demonio puedes ser tú o yo cuando somos parte de la injusticia. El demonio tiene nombre, apellido, fama, representación, y es muy conocido, pero lo dejamos obrar en nuestra vida.

Lectura del santo Evangelio según San Lucas 13, 1-9

En aquella ocasión se presentaron algunos a contar a Jesús lo de los galileos, cuya sangre vertió Pilato con la de los sacrificios que ofrecían. Jesús les contestó:

–¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que los demás galileos, porque acabaron así? Os digo que no; y si no os convertís, todos pereceréis lo mismo. Y aquellos dieciocho que murieron aplastados por la torre de Siloé, ¿pensáis que eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén? Os digo que no. Y si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera.
Y les dijo esta parábola:
Uno tenía una higuera plantada en su viña, y fue a buscar fruto en ella, y no lo encontró.
Dijo entonces al viñador:
–Ya ves: tres años llevo viniendo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro. Córtala. ¿Para qué va a ocupar terreno en balde?
Pero el viñador contestó:
–Señor, déjala todavía este año; yo cavaré alrededor y le echaré estiércol, a ver si da fruto. Si no, el año que viene la cortarás.


Homilía y
Reflexión
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