Homilía y Reflexión

Homilía para "Reflexionar la vida terrena a la luz de la Sagrada Escritura"

  • Homilía y Reflexión
  • Literatura
  • Comunicación
Lapidas o perdonas

Homilía V Domingo de Cuaresma
Año litúrgico 2018 - 2019 - (Ciclo C)
Cristo y la mujer adúltera. Primera mitad del XVII. Obra de Pieter van Lint
Oleo sobre cobre,  74x90 cm Colección Privada




Te presento a los infieles y a los congresistas. Evalúa a la luz de Jesús que perdona a una dama (adúltera) encontrada en fragancia de pecado (¿y el varón?). Además, fíjate en la utilidad de la inmunidad permisiva para insultar y cometer delitos de quienes debieran ser la reserva moral. ¿los lapidarías?

1. Los infieles. Te imaginas que “Badabun” llegue cuando estás con tu “caramelito” para “premiar tu fidelidad”, con clave, celular secreto, etc. Igual revise tus mensajes y se descubra la verdad. Esos mensajes, emojis y fotos más abiertos, permisivos y cariñosos que con su pareja. “A mí nunca me escribes así, ni me envías tus fotos”.

Muchas de sus escenas terminan rotos los celulares, carteras, zapatos, billeteras, llaves; reclamos, insultos y llantos. “Presté el celular”, “no tengo la culpa de que me escriban” y otras respuestas incapaces de reconocer lo evidente. Resulta que esa pareja no era auténtica, ni el hijo, ni las palabras.

Entonces, comienzan los comentarios al video, unos lapidando; otros, ayudándole a asumir su culpa. Otros, ironizando y compartiendo la mala fama del prójimo.

Se sigue lapidando. Aunque, a diferencia del tiempo de Jesús, se “atrapan infieles”, hombres y mujeres. La red se alimenta de esos comentarios lapidarios, de likes, de la catarsis virtual.

Si te atraparían “infiel”, ¿Qué harías? ¿harías sentir culpable a tu pareja para que te perdone? ¿Negarías de todas maneras lo evidente? Y si atraparías una infidelidad. ¿Crees sus argumentos, aunque sigas con la duda?¿Te sientes culpable de los errores de la otra persona?

Por lo que fuera. Jesús perdonó. O mejor dicho, la presentó un camino de liberación y realización. Eso, edificar incluso a quien te traicionó.
 
http://artebiblica.blogspot.com/2015/08/jesus-y-la-mujer-adultera.html



¿Yo lapidaría a los congresistas (Perú), sin dudarlo? Estoy seguro de que ellos no le obedecen al pueblo, y menos a Dios. Hasta que se reveló el pago extra recibido por todos y muy callados, yo pensaba que algunos se salvaban. La casa nunca es construida por parásitos, sino por hormigas laboriosas.

Esta crema fina es la expresión cancerígena del futuro del país. Son los legisladores, los escribas y fariseos queriendo emboscar a Jesús para sacarlo del paso. No le interesa ni el culto ni el pueblo, sino evitar interrupciones en sus propios negocios.

Tienen la piedra para lapidar y esconden la mano. Aprueban leyes que lapidan a trabajadores (AFP), obreros (CAS), jubilados, educadores, …  y se esconden tras los “saludos” y “reconocimientos”, ahora tras la “anemia”, la ideología de género. 

La Constitución y la Biblia están hechas para evitar el caos y ser cada vez más humanos. La lucha por el bien común ya no está en su cerebro. Sin ley y sin Dios sólo queda el rey mamón, y que sigan twitteando falacias. 

Por eso, el voto más satisfactorio de mi historia electoral fue marcar “No a la reelección”. 

Aunque, en realidad, no les lapidaría, ellos son los que nos representan, son la imagen de lo que muchos quisiéramos hacer por plata, poder, placer. Entonces, ¿Cómo salvar al país de esas mentes anémicas legislativas?

Y como dice la cumbia: “que te perdone Dios…” Ojo, Jesús, les diría “zorros”, “raza de víboras”, etc. Pero, les perdonaría. Porque es fundamental tener otra oportunidad: “el que no tenga pecado que tire la primera piedra”.

Así de difícil es pensar en el perdón, y más perdonar. Lo más sublime es ser perdonados. Que en la intimidad Dios me diga y  te diga: “yo tampoco te condeno, vete y no peques más”. Y así, aprovechemos el tiempo de cuaresma para vivir la Semana Santa, no por representación, sino auténtica y personalmente.


homilia/ reflexión

Evangelio del día

Lectura del santo Evangelio según San Juan 8, 1-11

En aquel tiempo, Jesús se retiró al monte de los Olivos. Al amanecer se presentó de nuevo en el templo y todo el pueblo acudía a él, y, sentándose, les enseñaba.

Los letrados y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio, y, colocándola en medio, le dijeron:
–Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras: tú, ¿qué dices ?.
Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo.
Pero Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en el suelo.
Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo:
–El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra.
E inclinándose otra vez, siguió escribiendo.
Ellos, al oirlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos, hasta el último.
Y quedó solo Jesús, y la mujer en medio, de pie.
Jesús se incorporó y le preguntó:
–Mujer, ¿dónde están tus acusadores?, ¿ninguno te ha condenado?
Ella contestó:
–Ninguno, Señor.
Jesús dijo:
–Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más.

Homilía y Reflexión

La nostalgia por Dios

Londres, 2018. Foto: Javier Abanto.


Su amor y pedagogía al borde de lo trágico,
Un hijo emprende caminos y el otro, ritos;
Uno, melancólico, descartable entre puercos,
Otro, miserable, entre becerros y cabritos.
El menor, ha preparado ya discursos,
El mayor, sus actos litúrgicos,
Uno lloró desconsolado en paternales brazos,
Otro, reclamó justicia ante entrañables ojos.  

El Padre ha encontrado a uno lejano,
Seguirá buscando al otro cercano;
Esta fiesta de suculento encuentro,
con un padre rogándote ser hermano;

La fiesta y el banquete preparado, hermanos;
Corazones escribas, gritan ¡crucifícalo!
Quien cuidó y vigiló de los toros cebados,
Pasa la peor hambre, de cerdos impuros.
Y quien comió junto a los restantes paganos, come junto al padre y sin su hermano.

¡Qué tragedia!
Tener casa, afortunado, infeliz y huraño;
Resentido, tacaño; 
La misericordia no lo ha heredado.
Sirve a Dios y no a su hermano.
¡La melancolía lo regresará a ser amado! 

Tener y placer en un lugar lejano,
Desechado y hambriento,
Anhela, cual jornalero, comer pan sudando.
Le duele. Dejó a Dios y a su hermano.
¡La melancolía lo regresará a ser amado! 






Literatura/ Poesía
(Autor: Laepi) (Calle 7)

Meditación de: San Lucas 15, 1-3. 11-32 El hijo pródigo.

¿Los idiotas se encuentran?


misericordia


Murmuran y califican desde su corazón,
Clichés y alienaciones circulan su mesa,
Disciernen cual “señor” en su sillón,
Sus rostros muestran: “oh qué sorpresa”.

Calificar al prójimo conlleva analogía,
Con uno mismo u otro paradigma,
No autoevaluarse es hipocresía
Y “Juzgar”, ya ni tu Dios lo legitima.

Quizá tú perteneces a los “puros y elegidos”
Dios te ha hecho único e irrepetible;
Mas para tu cristal los otros son: “forajidos”,
Paganos, impuros; te suena “insostenible”

Este corazón ilustrado, cual escriba;
Esta boca orante, cual fariseo;
Insensibles, hijos, la codicia arriba,
Retan al amor con su vil deseo.

Estas manos ´puras´, cual Pilatos;
Estos pies caminantes, cual Herodes.
Incapacitan abrazarnos hermanos,
Regresar, celebrar, … misericordes.

Los idiotas, alienados, siguen sus círculos,
El amor Paterno acompaña a estos hijos
Observa y respeta a estos libertinos,
Aquellas dudas deben resolver ellos mismos.

No hay culturas superiores,
No hay continentes mejores,
Sólo hay hermanos y servidores,
Peregrinos y limpios corazones.
Jesús trazó una iglesia peregrina,
Una misión de la anunciación,
Una conversación Samaritana,
Con los magos universal adoración.
La alegría por una oveja descarriada,
El compartir la moneda en vecindad,
Darlo todo por un tesoro escondido,
Celebrar la mejor fiesta por un hijo.

Comprende, somos de Dios dignos,
Un lenguaje de encuentro sin prejuicios,
Con gestos cristianos e inclusivos, 
No mires quién es, sino sus servicios.


Literatura/ Poesía
(Autor: Laepi) (Calle 7)


Meditación de: San Lucas 15, 1-3. 11-32 El hijo pródigo.

Se acercaban a Jesús los publicanos y pecadores para escucharle. Y los fariseos y los escribas murmuraban entre ellos: “Ése acoge a los pecadores y come con ellos”.

Rembrandt. El retorno del hijo pródigo. Hacia 1662 . Museo del Heritage. San Petersburgo.




























IV Domingo de Cuaresma
Año litúrgico 2018 - 2019 - (Ciclo C)


Murmuran los idiotas

Homilía y Reflexión, 
La parábola del Hijo pródigo o del Padre amoroso es una de las historias mejor contadas y comentadas en la historia. De hecho que tú también tendrás tus simpatías e interpretaciones.

Esta vez quiero que te fijes en lo que provoca a Jesús narrar esta parábola: Se acercaban a Jesús los publicanos y pecadores para escucharle. Y los fariseos y los escribas murmuraban entre ellos: “Ése acoge a los pecadores y come con ellos”.

“Si me mordiera la lengua” decimos porque hacer juicios es natural, por ello, cada día luchamos por educarlos; por hacerlos honestos y objetivos. 

Cuánto daño nos hacen los juicios corrosivos, están metidos de lleno en el hijo menor y en el mayor, en el liberal y en el conservador, en los lejanos y en los cercanos, en las minorías y en las mayorías.

La gran preocupación es responder a nuestra tendencia farisea y escriba de sentirnos los puros o la de hacer lobby de nuestros pecados. Los grupos, las ideologías, las tendencias, etc. son dañinas cuando sólo tiene boca y no orejas, prejuicios y no apertura.

Por medio de la parábola, Jesús, les traslada, inmediatamente, a la esfera del hogar: papá, mamá, hijos, familiares. La tragedia que vive la mamá y/o el papá es que a pesar de dar amor a sus hijos no logra unir una familia en el amor, sino en intereses. Ambos, preocupados por su herencia. La envidia y codicia hace que uno regrese y el otro se aleje, un círculo trágico.

El Papá y/o la mamá siguen derrochando amor y los sinvergüenzas, manganzones, no lo valoran. Los padres tienen la paciencia de respetar su independencia, su aislamiento, pero no dejan de preocuparse por ambos, pues los hijos no logran encontrarse con sus padres, ni consigo mismos. 

Dios Padre, Madre, esperan pacientes, no les molesta repartir la herencia, sino el uso que hacen los idiotas de su fortuna. Al estilo de una mente corta y una fe seca, más puede el prejuicio que la verdad, lo material que lo espiritual, la mentira a la sinceridad, el orgullo al encuentro. 

En esta crisis, la lejanía y la cercanía fundadas en el amor de Dios generan una nostalgia de ese gran amor paterno. La paciencia de Dios no aparta la mirada en el camino. Su amor germinará el regreso : aunque los hijos sigamos siendo idiotas reflejados en el discurso comodín del hijo menor y la factura larga e infeliz del hijo mayor.  

Hijo menor : « Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo: trátame como a uno de tus jornaleros ». 

Hijo mayor : « Mira: en tantos años como te sirvo, sin desobedecer nunca una orden tuya, a mí nunca me has dado un cabrito para tener un banquete con mis amigos; y cuando ha venido ese hijo tuyo que se ha comido tus bienes con malas mujeres, le matas el ternero cebado. »

Ese amor, les ha desnudado. Somos seres que reposamos la cabeza en el amor. Puedes derrochar tus riquezas pero sin amor, seguirás en tierras lejanas, o sin perdonar a tu hermano.

La tragedia de Dios sigue : sus hijos no se han encontrado, no han celebrado juntos. El Padre ha derrochado amor con el lejano en la fiesta y con el cercano fuera de la fiesta. 

Dios sigue esperando que sus hijos dejemos de ser idiotas y no derrochemos nuestra herencia : nuestro hermano, la creación, uno mismo. Espera que celebremos juntos con pan, vino, danzas, música y cantos. Derrochemos ser hijos y nos alimentemos de su amor en la fiesta  de esta vida.

 

Bartolomé Esteban Murillo. El hijo pródigo abandonado.1660 – 1665. Museo del Prado. Madrid.
Homilía y Reflexión, 

Evangelio del día

Lectura del santo Evangelio según San Lucas 15, 1-3. 11-32


Bartolomé Esteban Murillo. El hijo pródigo recoge su legítima.
1660-1665. Museo del Prado. Madrid.
Bartolomé Esteban Murillo. La despedida del hijo pródigo. 

1660 – 1665. Museo del Prado. Madrid.



En aquel tiempo, se acercaban a Jesús los publicanos y los pecadores a escucharle. Y los fariseos y los letrados murmuraban entre ellos:
–Ese acoge a los pecadores y come con ellos.
Jesús les dijo esta parábola:
Un hombre tenía dos hijos: el menor de ellos dijo a su padre:
–Padre, dame la parte que me toca de la fortuna.
El padre les repartió los bienes.
No muchos días después, el hijo menor, juntando todo lo suyo, emigró a un país lejano, y allí derrochó su fortuna viviendo perdidamente.
Cuando lo había gastado todo, vino por aquella tierra un hambre terrible, y empezó él a pasar necesidad.
Fue entonces y tanto le insistió a un habitante de aquel país, que lo mandó a sus campos a guardar cerdos. Le entraban ganas de llenarse el estómago de las algarrobas que comían los cerdos; y nadie le daba de comer.
Recapacitando entonces se dijo:
–Cuántos jornaleros de mi padre tienen abundancia de pan, mientras yo aquí me muero de hambre. Me pondré en camino adonde está mi padre, y le diré: «Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo: trátame como a uno de tus jornaleros.»
Se puso en camino adonde estaba su padre: cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió; y echando a correr se le echó al cuello y se puso a besarlo.
Su hijo le dijo:
–Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo.

Pero el padre dijo a sus criados:
Bartolomé Esteban Murillo. La disipación del hijo pródigo.
1660 – 1665. Museo del Prado.
–Sacad en seguida el mejor traje, y vestidlo; ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y matadlo; celebremos un banquete; porque este hijo mío estaba muerto y ha revivido; estaba perdido y lo hemos encontrado.
John Macallan Swan. The Prodigal Son. 

1888. Tate Gallery. Londres.
Y empezaron el banquete.
Su hijo mayor estaba en el campo.
Cuando al volver se acercaba a la casa, oyó la música y el baile, y llamando a uno de los mozos, le preguntó qué pasaba.
Este le contestó:
–Ha vuelto tu hermano; y tu padre ha matado el ternero cebado, porque lo ha recobrado con salud.
El se indignó y se negaba a entrar pero su padre salió e intentaba persuadirlo.
Y él replicó a su padre:
Bartolomé Esteban Murillo. Regreso del hijo pródigo.
 1668. National Gallery. Washington.
–Mira: en tantos años como te sirvo, sin desobedecer nunca una orden tuya, a mí nunca me has dado un cabrito para tener un banquete con mis amigos; y cuando ha venido ese hijo tuyo que se ha comido tus bienes con malas mujeres, le matas el ternero cebado.
El padre le dijo:
–Hijo, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo: deberías alegrarte, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido, estaba perdido, y lo hemos encontrado.

La vuelta del hijo pródigo

BASSANO, FRANCESCO,BASSANO, JACOPO
Copyright de la imagen ©Museo Nacional del Prado
Homilía y Reflexión, 


Homilía III Domingo de Cuaresma

Año litúrgico 2018 - 2019 - (Ciclo C)
La pobreza es obra del demonio




Hay que echarle a culpa al demonio, dios debe tener paciencia.
“Lleven su coquita (hojas verdes) y su trago (licor) para alejar los malos espíritus” decía uno de los guías, y continuaba con su colección de historias de pescadores y caminantes que murieron por causas extrañas.
Con los cabellos erizados, y con oraciones personales, nos mostrábamos agnósticos, pero no dudábamos en llevar la mochila con comida, bebida y el “traguito” para alejar cansancio y malos espíritus.
Esta recomendación es común en el desierto peruano de Paracas, en el de Paiján, y se extiende a la costa y sierra norte del Perú. Son historias fantásticas narradas en las caminatas, los velorios, a los “huaqueros” y otros eventos comunitarios.
En realidad, muchos caminantes han sido asesinados en el desierto. Y muchos pescadores sufrieron algún accidente. No es porque no llevaron sus armas secretas contra los malos espíritus.
Otra costumbre consiste en cambiar de lugar los corrales de animales para que no les llegue los malos espíritus ni la envidia del vecino. Especialmente en la zona de la jalca, a 3000 msnm, suelen criar corderos, vacas, conejos, cuyes. Con frecuencia, cercan corrales móviles, les van dando de comer, los animales van dejando sus eses y cambian de faena. Esta práctica permite fertilizar la tierra, mantener limpios los espacios y cosechar mejores pastos.
Pero no sólo la sabiduría de los caminantes, de los agricultores, sino también en las ciudades, gente que no quiere salir de casa los martes o viernes 7; no permiten que sus visitas toquen las puertas, no barren en horas nocturnas porque les llega la pobreza.
En realidad, quieren discernir sobre: ¿Quién te guía en tu vida? ¿Qué caminos recorres? ¿Cómo tratas a los animales? ¿Cómo tratas a tu familia?
Eres la zarza ardiendo de la presencia de Dios o eres la higuera estéril bajo la mirada y paciencia de Dios. Este desierto de la vida, no tiene malos espíritus, tiene malas personas y uno debe cuidarse de no incrementar la maldad en su vida.
¿La pobreza es obra del demonio? El demonio puedes ser tú o yo cuando somos parte de la injusticia. El demonio tiene nombre, apellido, fama, representación, y es muy conocido, pero lo dejamos obrar en nuestra vida.

Lectura del santo Evangelio según San Lucas 13, 1-9

En aquella ocasión se presentaron algunos a contar a Jesús lo de los galileos, cuya sangre vertió Pilato con la de los sacrificios que ofrecían. Jesús les contestó:

–¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que los demás galileos, porque acabaron así? Os digo que no; y si no os convertís, todos pereceréis lo mismo. Y aquellos dieciocho que murieron aplastados por la torre de Siloé, ¿pensáis que eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén? Os digo que no. Y si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera.
Y les dijo esta parábola:
Uno tenía una higuera plantada en su viña, y fue a buscar fruto en ella, y no lo encontró.
Dijo entonces al viñador:
–Ya ves: tres años llevo viniendo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro. Córtala. ¿Para qué va a ocupar terreno en balde?
Pero el viñador contestó:
–Señor, déjala todavía este año; yo cavaré alrededor y le echaré estiércol, a ver si da fruto. Si no, el año que viene la cortarás.


Homilía y
Reflexión
Entradas más recientes Entradas antiguas Inicio

Traductor automático

POPULAR POSTS

  • XIII Domingo del tiempo ordinario (B):«No temas; basta que tengas fe» Jesús cura a la hija de Jairo
  • XV Domingo del tiempo ordinario (C): No preguntes quién es tu prójimo… sé tú el prójimo
  • XVIII Domingo del tiempo ordinario (Ciclo C): Graneros llenos, corazones vacíos

Buscar en este blog

Categories

  • Homilía y Reflexión
  • Literatura
  • Ética y Comunicación

Mi perfil

Mi foto
luciérnaga
Hola, soy Javier Abanto. Escribo reflexiones, vivencias y anécdotas. Publico artículos de teólogos y poetas. Estudie teología y comunicación. Desde el 2005 me dediqué a la docencia universitaria y a la gerencia de emisoras de corte cultural y religioso. La vida necesita de alegría y esperanza. Necesitamos a Dios en nuestra vida.
Ver todo mi perfil

¿Qué es "Luciérnaga"?

"Luciérnaga" Surge para expresarme de manera sencilla. Las luciérnagas remiten a mi origen rural - andino. Son visibles al caer la noche y hacen volar la imaginación con sus luces intermitentes, propias y naturales.

Luciérnaga se dirige a las personas de buena voluntad que buscan vivir con justicia y paz. Necesitamos del humor y la alegría. Y, sin duda, el mundo necesita de Dios.

Gracias por leer y compartir, no olvides comentar.

Javier Abanto Silva
javierabantosilva@gmail.com

Etiquetas

  • Homilía y Reflexión
  • Literatura
  • Iglesia y Sociedad
  • Comunicacion

Blog Archive

  • ▼  2025 (40)
    • ▼  agosto (5)
      • XXI Domingo del tiempo ordinario (C): “La puerta e...
      • Santa Rosa de Lima, humilde y compasiva
      • XX Domingo del tiempo ordinario (C): “Arder sin co...
      • XIX Domingo del tiempo ordinario (C): El Tesoro qu...
      • XVIII Domingo del tiempo ordinario (Ciclo C): Gran...
    • ►  julio (4)
    • ►  junio (5)
    • ►  mayo (6)
    • ►  abril (4)
    • ►  marzo (5)
    • ►  febrero (4)
    • ►  enero (7)
  • ►  2024 (59)
    • ►  diciembre (4)
    • ►  noviembre (5)
    • ►  octubre (4)
    • ►  septiembre (5)
    • ►  agosto (9)
    • ►  julio (4)
    • ►  junio (5)
    • ►  mayo (4)
    • ►  abril (4)
    • ►  marzo (7)
    • ►  febrero (4)
    • ►  enero (4)
  • ►  2023 (62)
    • ►  diciembre (6)
    • ►  noviembre (5)
    • ►  octubre (5)
    • ►  septiembre (4)
    • ►  agosto (4)
    • ►  julio (5)
    • ►  junio (5)
    • ►  mayo (4)
    • ►  abril (9)
    • ►  marzo (4)
    • ►  febrero (5)
    • ►  enero (6)
  • ►  2022 (58)
    • ►  diciembre (5)
    • ►  noviembre (4)
    • ►  octubre (5)
    • ►  septiembre (4)
    • ►  agosto (4)
    • ►  julio (5)
    • ►  junio (4)
    • ►  mayo (4)
    • ►  abril (8)
    • ►  marzo (5)
    • ►  febrero (4)
    • ►  enero (6)
  • ►  2021 (59)
    • ►  diciembre (4)
    • ►  noviembre (5)
    • ►  octubre (5)
    • ►  septiembre (4)
    • ►  agosto (4)
    • ►  julio (6)
    • ►  junio (4)
    • ►  mayo (6)
    • ►  abril (6)
    • ►  marzo (4)
    • ►  febrero (4)
    • ►  enero (7)
  • ►  2020 (84)
    • ►  diciembre (6)
    • ►  noviembre (5)
    • ►  octubre (5)
    • ►  septiembre (5)
    • ►  agosto (5)
    • ►  julio (4)
    • ►  junio (10)
    • ►  mayo (11)
    • ►  abril (8)
    • ►  marzo (12)
    • ►  febrero (6)
    • ►  enero (7)
  • ►  2019 (74)
    • ►  diciembre (6)
    • ►  noviembre (9)
    • ►  octubre (8)
    • ►  septiembre (3)
    • ►  junio (5)
    • ►  mayo (7)
    • ►  abril (9)
    • ►  marzo (17)
    • ►  febrero (5)
    • ►  enero (5)
  • ►  2018 (28)
    • ►  diciembre (2)
    • ►  noviembre (3)
    • ►  octubre (3)
    • ►  septiembre (3)
    • ►  agosto (3)
    • ►  julio (2)
    • ►  abril (10)
    • ►  febrero (2)
  • ►  2017 (5)
    • ►  mayo (1)
    • ►  abril (2)
    • ►  marzo (1)
    • ►  febrero (1)
  • ►  2016 (4)
    • ►  mayo (1)
    • ►  marzo (2)
    • ►  enero (1)
  • ►  2015 (5)
    • ►  octubre (1)
    • ►  septiembre (2)
    • ►  abril (1)
    • ►  marzo (1)
  • ►  2014 (17)
    • ►  diciembre (8)
    • ►  agosto (1)
    • ►  junio (1)
    • ►  mayo (3)
    • ►  abril (2)
    • ►  marzo (1)
    • ►  enero (1)
  • ►  2013 (29)
    • ►  diciembre (2)
    • ►  noviembre (1)
    • ►  octubre (3)
    • ►  septiembre (3)
    • ►  agosto (1)
    • ►  julio (1)
    • ►  junio (1)
    • ►  mayo (2)
    • ►  abril (1)
    • ►  marzo (2)
    • ►  febrero (7)
    • ►  enero (5)
  • ►  2012 (58)
    • ►  diciembre (8)
    • ►  noviembre (6)
    • ►  octubre (5)
    • ►  septiembre (5)
    • ►  agosto (6)
    • ►  julio (4)
    • ►  junio (1)
    • ►  mayo (5)
    • ►  abril (5)
    • ►  marzo (3)
    • ►  febrero (4)
    • ►  enero (6)
  • ►  2011 (75)
    • ►  diciembre (5)
    • ►  noviembre (5)
    • ►  octubre (9)
    • ►  septiembre (5)
    • ►  agosto (4)
    • ►  julio (9)
    • ►  junio (5)
    • ►  mayo (5)
    • ►  abril (7)
    • ►  marzo (8)
    • ►  febrero (8)
    • ►  enero (5)
  • ►  2010 (79)
    • ►  diciembre (6)
    • ►  noviembre (7)
    • ►  octubre (5)
    • ►  septiembre (3)
    • ►  agosto (4)
    • ►  julio (5)
    • ►  junio (9)
    • ►  mayo (9)
    • ►  abril (7)
    • ►  marzo (8)
    • ►  febrero (9)
    • ►  enero (7)
  • ►  2009 (45)
    • ►  diciembre (4)
    • ►  noviembre (4)
    • ►  octubre (5)
    • ►  septiembre (4)
    • ►  agosto (5)
    • ►  julio (5)
    • ►  junio (7)
    • ►  mayo (5)
    • ►  abril (6)

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Copyright © Homilía y Reflexión. Designed & Developed by OddThemes