TO XIII, A: "El que pierda su vida por mí


“no es digno de mí”

La comunión de los Apóstoles (Signorelli) Museo Diocesanode CortonaToscana.



A: “terminé la relación y anulé toda comunicación”
B: Y por qué tan radical.
A: Yo lo amaba, pero él no.
B: ¿Cómo lo sabes?
A: Porque él prefirió quedarse con su familia, sus cosas, sus ilusiones,…
B: ¿Y eso es malo?
A: él se dejó influenciar, sufre de “mamitis aguda”.
B: Pero se daba tiempo para ti
A: Sí, pero no me amaba en serio, no es digno de mi amor, …

XIII Domingo del tiempo ordinario
Año litúrgico 2019 - 2020 - (Ciclo A)

¿Renunciarías a tu familia? Eso sería antinatural, desalmado, ingrato, etc. Primero debes aclarar los escenarios del amor. Te enamoras de alguien no con el mismo amor que amas a tu madre, aunque sí corres el riesgo de buscar a la ‘mamá’ en aquella mujer.

Un discurso parecido tiene hoy Jesús: “El que quiere a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; …”. Es también radical. Incluso, con el agregado de la Cruz. Es la gran prueba de su amor. ¿Cómo ser digno del amor de Dios? Estando disponible a amarlo, incluso a cargar la cruz.  

En realidad, lo que haces Jesús es ponernos en evidencia la jerarquía de sus mandamientos. El primero es amar a Dios sobre todas las cosas y luego el amor al prójimo como a uno mismo. Es decir, “Cristo ha venido a transformar el amor” (San Agustín).

Entonces seguimos en escenarios distintos. Dios merece un amor exclusivo como base para el amor exclusivo, y por tanto saber acoger y ayudar al prójimo.

Por ello, las “cruces existenciales” son las “grandes decisiones”, a veces “dolorosas equivocaciones”. Y en esta vía retornamos a Dios para pedirle una ‘ayudita’ en el discernimiento. Cómo ser dignos del amor de Dios, como ser digno del amor de tal persona, y cómo sé que esa persona es digna de mi amor. Seguimos haciendo caso a Dios o quizá decir “quien ama no se equivoca” (San Agustín)

En la vida real, tú perteneces a tu historia, a un contexto vital, a una familia. Y si la familia se desarrolla en el mejor clima seguro será el gran impulso de tu vocación, la mejor ayuda y modelo de tus decisiones. No necesitas renunciar a tu familia. He visto sacrificados misioneros de la mano de sus padres y el amor ha crecido. Hasta ahora, no he visto que algún religioso o monja haya renunciado al amor sagrado de la familia.

Jesús sigue siendo radical, “Saber perder la vida”. Salir del calor familiar porque ya tienes la suficiente información y formación espiritual para ser tú mismo, para responsabilizarte de tus actos. Dejar de ser un ‘pollito’ para ser un ‘gallito cantor’. La ‘mamá gallina’ ya cumplió su misión.

La Sagrada Familia.
Francisco De Goya, 1775.
Museo del Prado
La familia corrosiva suele ser un nido de problemas psicológicos. De egoísmo camuflado. De infantiles chantajes emocionales. Sin Dios, los amores en conflicto son viciados. 

Una familia digna de Dios tiene corazones capaces de recibir los rostros mensajeros de Dios, de dar un vaso de agua fresca y de compartir su pan. En este sentido, Jesús mismo amó tanto a su madre y a su padre, cuyo amor le hizo capaz de emprender su amor por cada uno de nosotros, hasta la muerte. 

Homilía y reflexión


 Lectura del santo evangelio según san Mateo 10, 37-42

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
«El que quiere a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no carga con su cruz y me sigue, no es digno de mí.
El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí, la encontrará. El que os recibe a vosotros, me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta, tendrá recompensa de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo, tendrá recompensa de justo.

El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños, solo porque es mi discípulo, en verdad os digo que no perderá su recompensa».

Explicación de las pinturas👇

La comunión de los Apóstoles (Signorelli) Fuente


La Comunión de los Apóstoles es una pintura del artista italiano del Renacimiento Luca Signorelli, que data de alrededor de 1512. Actualmente se encuentra en el Museo Diocesanode CortonaToscana.
Descripción
La iconografía de la pintura es bastante inusual para Italia y, de hecho Signorelli se había inspirado en el Retablo Corpus Domini (1472–1474) de Justo de Gante que Signorelli había visto durante su estancia en Urbino.
Sobre un fondo de estilo antiguo, similar a las obras de Perugino, Signorelli pintó a Cristo en el centro de la escena, rodeado de apóstoles vestidos con ropas luminosas en una composición piramidal. Cristo está entregando un plato a sus apóstoles. Entre los apóstoles, Judas Iscariote está representado mientras se vuelve hacia el espectador: al mismo tiempo, esconde en su bolso la moneda de su traición.
El retablo probablemente estuvo acompañado por una predella. Tres de sus paneles han sido identificados con la Reunión de los peregrinos en el camino a Emaús y la Cena en Emaús de la colección Julius Weitznel, y con la Santa Catalina de Alejandría ahora en el Museo Horne en Florencia.

Fuente[editar]


La Sagrada Familia (Goya) fuente
La Sagrada Familia, es una pintura de estilo rococó realizada por el pintor aragonés Francisco de Goya para la decoración de la Basílica del Pilar, que entonces estaba a punto de ser concluida. Fue adquirida para el Museo del Prado en 1877, por órdenes del rey Alfonso XII, quien pagó en aquel entonces un precio de 2.000 pesetas a los herederos de Manuel Chávez, a quien Goya la vendió tras ser rechazada para decorar a la Basílica del Pilar.



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