Homilía y Reflexión

Homilía para "reflexionar la vida terrena a la luz de la Sagrada Escritura"

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«Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan»

Hemos iniciado la Cuaresma, no es un tiempo de sufrimiento, es una oportunidad para superar las tentaciones que nos hacen infelices y consumen nuestro interés por lo principal. Dios es primero, el diablo se retira, pero volverá pronto para intrigarte contra tu prójimo y ridiculizar a Dios; sin importar tiempos, espacios ni circunstancias.

 

Tentaciones de Jesús

La tentación de Cristo, por Simon Bening


I Domingo de Cuaresma

Año litúrgico 2024 - 2025 - (Ciclo C)

Desierto

La primera propuesta es el desierto. Allí donde no hay más que vacío, sequedad, abandono, anonimato... allí también está Dios. Sí, lo ilógico de ponerle oídos al silencio es que puedes identificar los ruidos, la música de la naturaleza, los sonidos que despiertan temor en nuestro interior. Mi vida es un desierto en el que Jesús re-encuadra el foco de la existencia, del servicio, del amor, del espíritu.   

 

El diablo

El desierto es para encontrarse con Dios, Dios te lleva al desierto para amarte. El desierto puede ser para encontrarte con tus propios demonios, aquellos que te infunden maldad. Es decir, el diablo no es un sueño, ni un mito, existe y como león rugiente anda buscando a quien devorar. Somos presa fácil, lo sé, pero podríamos estar más alertas, y tener las raíces en tierra fértil de la Palabra de Dios.

 

Dios

Tú tienes una misión en este mundo, Dios te la ha dado desde tu existencia, cualquiera sea tu realidad, origen o el momento que estés pasando. Dios no te enviaría a dar palabras de amor donde abunda el amor, sino allá, en tu casa donde la gente se siente incomprendida, no valorada, poco amada. Pero, la astucia del diablo, en este mismo momento está motivando tu agnosticismo: “tú no tienes una misión”, “no te metas y vive tu vida”, “Dios no existe”, “tú no necesitas de Dios”.

 

Es decir, necesitas de paz en tu familia, de superar el desamor, de que Dios te inspire fuerza e inteligencia, y escuchas la voz interior que te dice, “no, esas son tonterías”, y tu interior sigue diciéndote a la vez: “estoy triste, vivo una felicidad falsa, estoy aparentando”, “debe haber algo más profundo que mis propias superficialidades internas". Dios es primero, no un accidente. La tentación de este mundo es buscar la tranquilidad anulando o minimizando a las personas.

 

El mal

El diablo sería estúpido para decirte que hagas el mal. En el primer segundo lo identificarías. Ya no sería tentación. El diablo te ofrece poder y pan. Hasta los corazones más espirituales sucumben a la tentación del poder. Y el tener para el placer es ya como normalizado en la vida. Te sorprenderás, el poder y el placer tienen una apariencia más real que Dios. Esta encrucijada entre el poder y Dios puede evidenciar cómo estamos llevando adelante nuestra existencia.

 

Petición

Pedimos a Dios que se muestre, que nos dé evidencia de su existencia. ¿por qué no acabas con el hambre, con la violencia, con la maldad, con los corruptos,…? Ensaya alguna respuesta: Dios dio de comer en el desierto, Jesús multiplicó los panes, él mismo es el Pan de vida eterna, es en la Eucaristía el pan y el grano de trigo que muere para que otros, nosotros tengamos vida. También podrían decirte: “si crees en Dios pídele a tu Dios que me sane, o que dé pan a los hambrientos”.

 

Finalmente, en cuaresma podemos analizar nuestro corazón, la calidad de amor que ofrece; si nuestra vida está en el nivel de servicio o de oportunismo. Naturalmente, a Dios no podrás encontrarlo físicamente, pero tú si podrás testimoniarlo con tu vida misma.

 

Feliz y renovadora cuaresma! Alerta, no dialogues con el diablo.

 

Palabra del papa Francisco

«otra cosa que debemos hacer: estar atentos y no dialogar con el diablo. Eva cayó por dialogar. Él vino: “Pero come, por qué...” — “No, pero si el Señor...”, Pobrecilla: se creyó una gran teóloga y cayó». Sin embargo «no dialogar», visto que «Jesús nos da el ejemplo. En el desierto, cuando el diablo lo lleva a la tentación —las tres tentaciones— ¿cómo responde Jesús»? Se preguntó el Papa. «Con las palabras de Dios —fue la respuesta decidida— con la palabra de la Biblia. Nunca con una palabra suya; no dialoga con él. Jesús expulsa a los demonios, les expulsa o responde con la palabra de Dios. Algunas veces, pregunta el nombre. No hace otro diálogo con ellos». En resumen «con el diablo no se dialoga, porque él nos vence, es más inteligente que nosotros. Es un ángel; es un ángel de luz. Y muchas veces se acerca a nosotros haciendo ver esta luz, pero ha perdido la luz, y se disfraza como ángel de luz, pero es un ángel de sombra, un ángel de muerte».

 

MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA 
DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE

Martes, 8 de mayo de 2018

 

Lectura del santo Evangelio según San Lucas 4, 1-13

En aquel tiempo, Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y el Espíritu lo fue llevando durante cuarenta días por el desierto, mientras era tentado por el diablo.

En todos aquellos días estuvo sin comer y, al final, sintió hambre. Entonces el diablo le dijo:
«Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan».

Jesús le contestó:
«Está escrito: “No solo de pan vive el hombre”».

Después, llevándole a lo alto, el diablo le mostró en un instante todos los reinos de! mundo y le dijo:
«Te daré el poder y la gloria de todo eso, porque a mí me ha sido dado, y yo lo doy a quien quiero. Si tú te arrodillas delante de mí, todo será tuyo».

Respondiendo Jesús, le dijo:
«Está escrito: “Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto”».

Entonces lo llevó a Jerusalén y lo puso en el alero del templo y le dijo:
«Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo, porque está escrito: “Ha dado órdenes a sus ángeles acerca de ti, para que te cuiden”, y también: “Te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece contra ninguna piedra”».

Respondiendo Jesús, le dijo:
«Está escrito: “No tentarás al Señor, tu Dios”».

Acabada toda tentación, el demonio se marchó hasta otra ocasión.

“De lo que rebosa el corazón habla la boca"

 

Un viaje al propio interior: tus pensamientos o puntos de vista, tus aprendizajes cotidianos, tus prejuicios, tus virtudes, etc. Tu autenticidad transparenta o es la respuesta a quién eres.

 

buenos frutos
El jardín de las delicias. (De tuin der lusten)
 

VIII Domingo del tiempo ordinario

Año litúrgico 2024 - 2025 - (Ciclo C)

 

¿De qué estás hecho?

Esta radiografía podría señalar tus manchas, tus hoyos, tus disfunciones. Pero mejor mira el lado positivo, podría relucir la fortaleza de tus huesos, la vitalidad de tus órganos, tu piel tonificada, tu cuerpo saludable. Pero para hacerlo más propio paso a la primera persona singular.

 

¿De qué estoy hecho? 

Es también ¿Qué tengo en abundancia? O ir más a fondo con la pregunta ¿quién soy en esencia? Pero resulta que los frutos no siempre reflejan mi esencia, entonces debo preguntarme por lo que debo ser o buscar en mi propio interior, lo que me lleva más allá de mis sentimientos y de mis reacciones, de mis respuestas a estímulos externos. Es posible que sólo encuentre consecuencias de no haber encontrado mi configuración humana, mi dimensión de bondad, eternidad, belleza, en fin, de aquello que trasciende más allá; pues, no soy una reacción, ni un juicio, soy algo más, me falta algo para nadar no en lo superficial sino hacia el fondo.

 

¿De qué estoy hecho? ¿quién soy fundamentalmente?

 

  • Quién soy cuando salgo del hoyo, del charco, de los problemas, de las depresiones, …
  • Quién soy cuando he aprendido de las lecciones de humildad, de los testimonios de fe, de los esfuerzos desmesurados y generosos.
  • Quién soy cuando he descubierto mi ignorancia, mis errores, mis prejuicios, mis necesidades.
  • Quien soy cuando pensaba que era bueno y no identificaba el fondo maligno.
  • Quién soy cuando descubro que soy como un árbol, observo profundamente mis raíces, siento el olor de la arcilla, muevo mis ramas, siento el aire fresco, y me preparó para las tempestades y el invierno, quiero más otoños y primaveras.
  • Quién soy cuando descubro mis frutos, olor, sabor, textura, … higo, uva, manzana, fruto del bosque, …
  • Quién soy cuando descubro lo que tengo en mi corazón, ya no es un fruto, es un ser que te lleva más allá del corazón, es como la sangre que alimenta tu existencia.
  • Quién soy cuando hablo desde las entrañas, desde la tierra creadora, desde el aliento eterno.
  • Quién soy cuando intuyo que podría ser inagotable en el amor, la bondad, la misericordia.
  • Quién soy cuando descubro que ese amor, bondad y misericordia sólo pueden tener el toque de Dios, la ofrenda eterna de Cristo en la cruz.
  • Quién soy cuando descubro, que no soy el único, sino que hay otro, también creado por Dios, con raíces, con visiones, con inteligencia para superar los prejuicios. Un prójimo.
  • Quiénes seríamos si cada día nuestra vida fuera la consecuencia de la abundancia de Dios. 
  • En fin, si no descubro de dónde vengo, será muy difícil saber dónde voy y tomar el camino correcto.

 

Palabra del papa Francisco

Junto con la caridad, es necesario «decir la verdad» y jamás «decir una cosa que no es verdadera». En realidad, observó, «cuántas veces en nuestras comunidades se dicen cosas de otra persona que no son verdaderas: son calumnias». O, «si son verdaderas», de todos modos «se arruina la buena fama de esa persona». 

Desde esta perspectiva, un modo de dirigirse al hermano, según el Papa, puede ser el siguiente: «Esto que te digo, a ti, que tú has hecho, es verdad. No es un rumor que me ha llegado». Porque «las habladurías hieren, son bofetadas a la buena fama de una persona, son bofetadas al corazón de una persona». 

Entonces, es necesaria siempre «la verdad», si bien a veces «no es agradable oírla». En todo caso, si la verdad «se dice con caridad y con amor, es más fácil aceptarla». Por eso hay que decir «la verdad con caridad: así se debe hablar de los defectos de los demás». 

Homilía Viernes 12 de septiembre de 2014 

 

 

Lectura del santo evangelio según san Lucas 6, 39-45

En aquel tiempo, dijo Jesús a los discípulos una parábola:
«¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo?

No está el discípulo sobre su maestro, si bien, cuando termine su aprendizaje, será como su maestro.

¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: “Hermano, déjame que te saque la mota del ojo”, sin fijarte en la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Sácate primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la mota del ojo de tu hermano.

Pues no hay árbol bueno que dé fruto malo, ni árbol malo que dé fruto bueno; por ello, cada árbol se conoce por su fruto; porque no se recogen higos de las zarzas, ni se vendimian racimos de los espinos.

El hombre bueno, de la bondad que atesora en su corazón saca el bien, y el que es malo, de la maldad saca el mal; porque de lo que rebosa el corazón habla la boca».

Pintura:

El jardín de las delicias

En el tríptico abierto se incluyen tres escenas. La tabla izquierda está dedicada al Paraíso, con la creación de Eva y la Fuente de la Vida, mientras la derecha muestra el Infierno. La tabla central da nombre al conjunto, al representarse en un jardín las delicias o placeres de la vida. Entre Paraíso e Infierno, estas delicias no son sino alusiones al Pecado, que muestran a la humanidad entregada a los diversos placeres mundanos. Son evidentes las representaciones de la Lujuria, de fuerte carga erótica, junto a otras de significado más enigmático. A través de la fugaz belleza de las flores o de la dulzura de las frutas, se transmite un mensaje de fragilidad, del carácter efímero de la felicidad y del goce del placer. Así parecen corroborarlo ciertos grupos, como la pareja encerrada en un globo de cristal en el lado izquierdo, en probable alusión al refrán flamenco: “La felicidad es como el vidrio, se rompe pronto”. El tríptico cerrado representa en grisalla el tercer día de la creación del Mundo, con Dios Padre como Creador, según sendas inscripciones en cada tabla: “Él mismo lo dijo y todo fue hecho” y “Él mismo lo ordenó y todo fue creado” Génesis (1:9-13). Obra de carácter moralizante, es una de las creaciones más enigmáticas, complejas y bellas de El Bosco, realizada en la última etapa de su vida. Adquirida en la almoneda del prior don Fernando, hijo natural del gran duque de Alba, Felipe II la llevó a El Escorial en 1593.

Si amáis sólo a los que os aman, ¿qué mérito tenéis?

 

Si hoy nos tenemos que proponer algo para cambiar en nuestra vida debe ser: no odiar, no ser violento, no hacer lo que no queremos que nos hagan. Es decir, la vida es mejor cuando la paz está en nuestro corazón, el diálogo y la tolerancia en nuestras actitudes, la solidaridad al ponernos en las situaciones difíciles de los demás. Si te quieres parecer a tu Padre sólo queda ser misericordioso a tiempo y destiempo.

Perdonar a los enemigos

¡Perdonar nos manda Dios!. García Sampedro, Luis. Copyright de la imagen ©Museo Nacional del Prado

“Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el reino de Dios.”


Las Bienaventuranzas son la Carta Magna de los cristianos, la confianza en Dios, la fe, la esperanza, el amor. Están ligados todos a nuestras vidas, a las experiencias de convivencia.

Las bienaventuranzas

Le sermon sur la montagne (El sermón de la montaña, 1895-1897), obra del francés James Tissot (1836-1902). Acuarela opaca sobre grafito en papel vitela gris. Museo Brooklyn.


 VI Domingo del tiempo ordinario

Año litúrgico 2024 - 2025 - (Ciclo C)

Y Jesús dijo a Simón:

"No temas; desde ahora serás pescador de hombres"

Remas la barca para avanzar en tus objetivos, en tu familia, en tu trabajo. Remas muchas noches tratando de comprender los pocos frutos de tus esfuerzos. Esa es nuestra vida: remar y remar. La pesca y la vocación por servir a Dios.

 

La pesca abundante

La pesca milagrosa – (Jacopo Bassano (Jacopo Da Ponte))

 

V Domingo del tiempo ordinario

Año litúrgico 2024 - 2025 - (Ciclo C)

 

Remar en su nombre, aunque no se vean resultados

Las aguas tormentosas no pueden ser superadas solo con la fuerza de unos brazos, por más musculosos que sean. Estas aguas requieren de muchas fuerzas. Tal vez lo has notado en tu hogar: remas y remas buscando mejor comprensión, pero parece que tus esfuerzos son tomados en tu contra. Remas para que la vecina deje de ser chismosa, pero todo esfuerzo parece inútil. Y lo es, porque estás remando solo. Así, la barca da vueltas en el mismo lugar, sin avanzar.

 

Pedro ha remado toda la noche y no ha pescado ni un solo pez. Experto en los misterios del mar, está con sus amigos en Genesaret, seguramente pensando qué dirá en casa a su esposa y a su suegra. Llegará temprano, pero sin el pan. Pasaron una noche de redes vacías, de esperanzas frustradas, de intentos fallidos. Entonces, necesitan escuchar a Jesús y obedecerle.

 

Pedro obedece cuando Jesús le habla. Una cosa es remar solo y otra muy distinta es remar confiando en Jesús. Nos pasa lo mismo en la vida: remamos en nuestra vida espiritual, en nuestro autoconocimiento, en nuestras relaciones... pero nunca deberíamos hacerlo solos.

 

Las aguas profundas

Los pescadores saben lanzar las redes. No repiten el mismo lugar sin éxito, prueban diferentes estrategias. Sin embargo, no siempre les agrada volver a las aguas profundas, a la incertidumbre de una noche sin frutos. Esta vez, lo hacen con la confianza puesta en la palabra de Jesús.

Si remas en las aguas profundas de tu vida y revisas tus acciones, podrías preguntarte: ¿Por qué ofendí a mi amigo? ¿Por qué juzgué a mi esposo sin conocer toda la verdad? ¿Por qué hice enojar a esa persona? Hay tantas preguntas que requieren una reflexión más profunda.

 

Misiones de alta mar

La pesca es exitosa, pero la pericia de los pescadores, sin Jesús, no habría sido suficiente. Jesús predica desde las barcas, y así, estas se convierten en testigos de la abundancia, de la confianza en Dios. El paso esencial es la obediencia. Jesús no duda en darles una nueva misión: ser pescadores de hombres.

 

Pedro se siente pecador e indigno ante Jesús. Sin embargo, Jesús lo escucha y ve su potencial. Pedro lanza las redes a pesar del cansancio, a pesar de sentirse indigno ante la abundancia de peces, y finalmente, deja todo atrás. Frente a un público sediento de Dios, él, Santiago y Juan abandonan la barca y las redes para seguir a la Palabra que produce pescas abundantes.

 

Tiempo de navegar en aguas profundas

Recuerda que esos remos que nos cansan, que a veces nos llenan de desaliento, también nos dan el coraje de navegar en alta mar. Hoy, revisa tus tristezas, tus decepciones, tus errores, tus lágrimas, tus miedos… tal vez es tiempo de remar hacia aguas profundas y rescatar la alegría de vivir, la esperanza en las personas, los sueños de superación, las sonrisas y las fortalezas. Todas ellas son necesarias para surcar el mar de nuestras vidas.

 

Palabra del papa Francisco

El mayor milagro realizado por Jesús para Simón y los demás pescadores decepcionados y cansados, no es tanto la red llena de peces, como haberlos ayudado a no caer víctimas de la decepción y el desaliento ante las derrotas. Les abrió el horizonte de convertirse en anunciadores y testigos de su palabra y del reino de Dios. Y la respuesta de los discípulos fue rápida y total: «Llevaron a tierra las barcas y dejando todo lo siguieron» (v. 11). ¡Qué la Santísima Virgen, modelo de pronta adhesión a la voluntad de Dios, nos ayude a sentir la fascinación de la llamada del Señor y nos haga disponibles a colaborar con él para difundir su palabra de salvación en todas partes!

 

Ángelus, 10 de febrero de 2019

 

 

Lectura del santo Evangelio según San Lucas 5, 1-11

En aquel tiempo, la gente se agolpaba en torno a Jesús para oír la palabra de Dios. Estando él de pie junto al lago de Genesaret, vio dos barcas que estaban en la orilla; los pescadores, que habían desembarcado, estaban lavando las redes.

Subiendo a una de las barcas, que era la de Simón, le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente.

Cuando acabó de hablar, dijo a Simón:
«Rema mar adentro, y echad vuestras redes para la pesca».

Respondió Simón y dijo:
«Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos recogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes».

Y, puestos a la obra, hicieron una redada tan grande de peces que las redes comenzaban a reventarse. Entonces hicieron señas a los compañeros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Vinieron y llenaron las dos barcas, hasta el punto de que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se echó a los pies de Jesús diciendo:
«Señor, apártate de mí, que soy un hombre pecador».

Y es que el estupor se había apoderado de él y de los que estaban con él, por la redada de peces que habían recogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.

Y Jesús dijo a Simón:
«No temas; desde ahora serás pescador de hombres».

Entonces sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.


Pintura:

La pesca milagrosa – (Jacopo Bassano (Jacopo Da Ponte)) (Fuente)

“ La gracia de Dios estaba con él ”

Una pareja de judíos, José y María, peregrinan hoy hacia el templo santo para presentar a su Hijo Jesús. Forman una familia obediente a sus leyes religiosas, la novedad de lo tradicional va confirmando que su primogénito es el Hijo de Dios. Según la Ley de Moisés la madre es purificada y el hijo consagrado a Dios.


La presentación de Jesús en el templo
Presentación en el Templo (Presentación de Cristo en el templo). Fray Bartolomeo, OP,  1516, que se encuentra en el Museo de Historia del Arte de Viena de Austria.


Año litúrgico 2024 - 2025 - (Ciclo C)

 

“Peregrinos y sembradores de esperanza”

En su peregrinación al Templo, después de 40 días del nacimiento de Jesús, María y José se encontraron con el anciano Simeón y con la profetiza Ana. Es un encuentro de personas que han tenido la experiencia de la acción del Espíritu Santo en su vida, no han vulnerado su esperanza de reconocer la presencia de Dios, el sentido de su vida tiene un horizonte, un sentido.

 

Así como ellos, existen hoy muchas personas que han purificado su vida, han ofrecido su existencia al servicio de Dios. Ellos siembran esperanzas en los hospitales, a los pobres, a las personas heridas en su interior, te acompañan con sus oraciones al Dios que todo lo puede, te presentan en el camino de reconciliación con un corazón limpio y contrito.

 

Jornada Mundial y Jubileo de la Vida Consagrada

Tiene sentido que hoy 2 de febrero se celebra a nivel universal la XXIX Jornada Mundial de la Vida Consagrada, bajo el lema “Peregrinos y sembradores de esperanza”. En el contexto del jubileo, esta jornada se celebra en dos momentos: 2 de febrero, en los propios países, avivando así un testimonio profético de fraternidad. Del 8 al 12 de octubre del 2025 se celebra en Roma, consagrados y consagradas podrán peregrinar a las tumbas de los apóstoles Pedro y Pablo, el paso de la Puerta Santa y el encuentro con el Santo Padre.

 

Constructores de paz

“Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz.” Simeón lo expresa con la fuerza de la fe, con la certeza del camino, con la convicción de lo más importante para la vida y su futuro. Si le pones una mirada gráfica, es la foto precisa del momento más esperado, ha tenido sentido lo que ha vivido y experimentado.

 

Entonces, los constructores de paz resuelven las guerras interiores y terrenas con la mirada fija en Jesús, en el Dios que vino en Navidad, que se acerca cada día para darte intuición, resolución, ilusión, amor. Es coherente el papa Francisco cuando pide a los hombres y mujeres consagrados: “acoger la gracia de ser portadores del anuncio de esperanza y constructores de paz, testimoniando con la vida que nadie está excluido de la misericordia de Dios”.

 

En este día de la presentación del Niño, después de los 40 días que hemos festejado Navidad, oremos por los consagrados y consagradas para que cada día construyan comunidad, tengan rostros felices, sean profetas, y se alejen de las tentaciones del poder y manipulación.

 

 Oración del Jubileo

Padre que estás en el cielo,

la fe que nos has donado en

tu Hijo Jesucristo, nuestro hermano,

y la llama de caridad

infundida en nuestros corazones por el Espíritu Santo,

despierten en nosotros la bienaventurada esperanza

en la venida de tu Reino.

 

Tu gracia nos transforme

en dedicados cultivadores de las semillas del Evangelio

que fermenten la humanidad y el cosmos,

en espera confiada

de los cielos nuevos y de la tierra nueva,

cuando vencidas las fuerzas del mal,

se manifestará para siempre tu gloria.

 

La gracia del Jubileo

reavive en nosotros, Peregrinos de Esperanza,

el anhelo de los bienes celestiales

y derrame en el mundo entero

la alegría y la paz

de nuestro Redentor.

A ti, Dios bendito eternamente,

sea la alabanza y la gloria por los siglos.

Amén.


Palabra del papa Francisco


Simeón y Ana son imagen y figura de esta espera. Ellos ven al Señor entrar en su templo e, iluminados por el Espíritu Santo, lo reconocen en el Niño que María lleva en brazos. Llevaban toda la vida esperándolo: Simeón, «que era justo y piadoso, y esperaba el consuelo de Israel» (Lc 2,25); Ana, que «no se apartaba del Templo» (Lc 2,37).

Nos hace bien mirar a estos dos ancianos pacientes en la espera, vigilantes en el espíritu y perseverantes en la oración. Sus corazones permanecen velando, como una antorcha siempre encendida. Son de edad avanzada, pero tienen la juventud del corazón; no se dejan consumir por los días que pasan porque sus ojos permanecen fijos en Dios, en la espera.


 (Homilía, 2 de febrero de 2024)

 

 

Lectura del santo evangelio según san Lucas 2, 22-40

Cuando se cumplieron los días de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: «Todo varón primogénito será consagrado al Señor», y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: «un par de tórtolas o dos pichones».

Había entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo estaba con él. Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo.

Y cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo acostumbrado según la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo:
«Ahora, Señor, según tu promesa,
puedes dejar a tu siervo irse en paz.
Porque mis ojos han visto a tu Salvador,
a quien has presentado ante todos los pueblos:
luz para alumbrar a las naciones
y gloria de tu pueblo Israel».

Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño. Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: «Este ha sido puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; y será como un signo de contradicción —y a ti misma una espada te traspasará el alma—, para que se pongan de manifiesto los pensamientos de muchos corazones».

Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, ya muy avanzada en años. De joven había vivido siete años casada, y luego viuda hasta los ochenta y cuatro; no se apartaba del templo, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones noche y día. Presentándose en aquel momento, alababa también a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén.

Y, cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño, por su parte, iba creciendo y robusteciéndose, lleno de sabiduría; y la gracia de Dios estaba con él.

 Enlaces útiles:


Carta a la vida consagrada, presidentes de las Conferencias de Superiores Mayores

 

Mensajes Jornada Mundial de la Vida Consagrada

Libro gratis sobre el Jubileo 2025

Materiales para vivir mejor la JM de la Vida Consagrada

Sitio Web del Jubileo – Oración del Jubileo


Presentación en el Templo (también Presentación de Cristo en el templo) es un cuadro del pintor Fray Bartolomeo, realizado en 1516, que se encuentra en el Museo de Historia del Arte de Viena de Austria.

 

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Hola, soy Javier Abanto. Escribo reflexiones, vivencias y anécdotas. Publico artículos de teólogos y poetas. Estudie teología y comunicación. Desde el 2005 me dediqué a la docencia universitaria y a la gerencia de emisoras de corte cultural y religioso. La vida necesita de alegría y esperanza. Necesitamos a Dios en nuestra vida.
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¿Qué es "Luciérnaga"?

"Luciérnaga" Surge para expresarme de manera sencilla. Las luciérnagas remiten a mi origen rural - andino. Son visibles al caer la noche y hacen volar la imaginación con sus luces intermitentes, propias y naturales.

Luciérnaga se dirige a las personas de buena voluntad que buscan vivir con justicia y paz. Necesitamos del humor y la alegría. Y, sin duda, el mundo necesita de Dios.

Gracias por leer y compartir, no olvides comentar.

Javier Abanto Silva
javierabantosilva@gmail.com

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