Cuaresma 2026: resetear los oídos para ser amables en las redes sociales

 “Escuchar y ayunar. La Cuaresma como tiempo de conversión”

“Escuchar y ayunar. La Cuaresma como tiempo de conversión” es el tema del mensaje del Papa León XIV para esta Cuaresma 2026. En pocas líneas, el Papa condensa dos movimientos profundamente evangélicos: dejar que la Palabra llegue al corazón y ayunar para ordenar los deseos y sanar las relaciones.
En el centro está la escucha: escuchar a Dios, escuchar la realidad, escuchar el grito de los pobres. Y, como fruto de esa escucha, el Papa propone un gesto muy concreto y muy actual: ayunar de palabras que hieren, especialmente en la familia, en el trabajo y, de manera explícita, en las redes sociales.
Cuaresma, entonces, puede ser para nosotros un tiempo para resetear los oídos y reeducar la lengua (y el teclado) 💻
Abstinencia
La Abstinencia. Ramón Bayeu y Subías .Copyright de la imagen ©Museo Nacional del Prado

Escuchar: dejar que la Palabra nos alcance

“El camino de conversión comienza cuando nos dejamos alcanzar por la Palabra y la acogemos con docilidad de espíritu”, recuerda el Papa. No se trata solo de “oír cosas religiosas”, sino de darle un lugar real a Dios en nuestra vida: que su Palabra pueda corregirnos, consolarnos y movernos.
El mensaje subraya que Dios mismo se revela como Aquel que escucha: "He visto la opresión de mi pueblo… y he oído sus gritos de dolor" (Ex 3,7).
Antes de “hacer cosas” en favor de su pueblo, Dios escucha el clamor; y esa escucha abre una historia de liberación. La escucha de la Palabra en la liturgia -dice el Papa- nos educa para una escucha verdadera de la realidad, capaz de reconocer “la voz que clama desde el sufrimiento y la injusticia” para que no quede sin respuesta.
En clave cuaresmal podríamos decir:
  • 👂hay que resetear los oídos para no escuchar solo lo que me gusta,
  • 👂no oír solo a quienes piensan como yo,
  • 👂no alimentar únicamente mi burbuja emocional o ideológica. “desarmar al algoritmo” 👀
Escuchar la Palabra, escuchar a los pobres, escuchar a quienes sufren, escuchar también a quien piensa distinto… es el primer gran ejercicio de esta Cuaresma.
 

Ayunar: del estómago… a la lengua

La segunda palabra del Papa es “ayunar”. El ayuno de alimentos, dice, es “un ejercicio ascético antiquísimo e insustituible” en el camino de conversión: involucra el cuerpo y hace visible de qué tenemos realmente hambre, qué consideramos esencial.
El ayuno:
  • 👐ayuda a discernir y ordenar los “apetitos”;
  • ✋mantiene despierta el hambre y sed de justicia;
  • 👍libera el deseo de la resignación y lo transforma en oración y responsabilidad hacia el prójimo.
Pero el Papa advierte: para que el ayuno sea evangélico no puede convertirse en exhibición espiritual. Debe vivirse con fe y humildad, arraigado en la comunión con el Señor: "No ayuna de verdad quien no sabe alimentarse de la Palabra de Dios".
Y añade algo muy actual: el ayuno debe incluir también otras formas de privación que nos lleven a un estilo de vida más sobrio, porque “solo la austeridad hace fuerte y auténtica la vida cristiana”.
En este contexto llega la invitación que toca directamente nuestro modo de comunicarnos: 
👉“Abstenerse de utilizar palabras que afectan y lastiman a nuestro prójimo… desarmar el lenguaje… renunciar a las palabras hirientes, al juicio inmediato, a hablar mal de quienes están ausentes y no pueden defenderse, a las calumnias.”
Y la propuesta positiva:
👍“Esforzarnos por medir las palabras y cultivar la amabilidad: en la familia, entre amigos, en el lugar de trabajo, en las redes sociales, en los debates políticos, en los medios de comunicación y en las comunidades cristianas. Entonces, muchas palabras de odio darán paso a palabras de esperanza y paz.”
Ayunar, entonces, ya no es solo cuestión de plato, sino también de palabra… y de teclado.
 

Redes sociales: lugar de misión, lugar de conversión

El Papa menciona expresamente las redes sociales como uno de los espacios donde necesitamos aprender a medir las palabras y cultivar la amabilidad.
No es casual:
  • En las redes se amplifica el insultos
  • se viraliza la burla,
  • se normaliza el juicio rápido,
  • se difunde información dudosa sin verificar.
Con frecuencia, detrás de un pantalla se nos hace más fácil herir, ironizar, desprestigiar o ridiculizar. Nos acostumbramos a un lenguaje duro, agresivo, polarizante, que poco a poco va endureciendo también el corazón.

Cuaresma 2026 puede ser para ti un tiempo para preguntarte:

¿A quién estoy escuchando más: a la Palabra de Dios o al ruido constante de notificaciones, polémicas y tendencias?
¿Cuál es el tono habitual de mis comentarios: ¿agradecido, respetuoso, dialogante, o más bien sarcástico, hiriente, despectivo?
¿Cómo uso mi perfil: para construir, o para descargar frustraciones?
Resetear los oídos significa también revisar a quién le doy mi atención y mi credibilidad.
Ayunar de palabras hirientes supone convertir mi presencia digital en un lugar de esperanza y paz.
 

🙏 Propuestas concretas para esta Cuaresma

Te sugiero algunas prácticas cuaresmales inspiradas en el mensaje del Papa, adaptadas a nuestra vida conectada:

1. Un momento diario de escucha antes del móvil

Antes de mirar el teléfono por la mañana, tomar 5 minutos para:
hacer la señal de la cruz,
leer un breve pasaje del Evangelio del día,
guardar un minuto de silencio, dejando que esa Palabra te “alcance”.
Es una manera sencilla de decirle al Señor:
“Primero quiero escucharte a Ti, luego escucharé al resto”.

2. Ayuno de palabras hirientes (especialmente online)

Durante toda la Cuaresma, proponte un ayuno muy concreto:
No insultar,
no ridiculizar,
no compartir chismes,
no reenviar mensajes que sabes que humillan o hieren a otros.
Si tienes que corregir o disentir, hazlo con respeto, sin descalificar a la persona.

3. La regla de los tres filtros antes de publicar

Antes de escribir un comentario o compartir un contenido, pregúntate:
1. ¿Es verdad?
2. ¿Es necesario?
3. ¿Está dicho de forma respetuosa y amable?
Si falla uno de los tres filtros, quizás no haga falta publicar.

4. Un “desierto digital” semanal

Escoge un día o una franja horaria semanal para un pequeño “desierto digital”:
sin redes sociales,
sin debates virtuales,
sin consumo compulsivo de noticias.
Ese tiempo libéralo para:
la oración,
la lectura de la Biblia,
un gesto concreto de caridad,
una conversación serena con alguien cercano.

5. Escuchar juntos

El Papa recuerda que la Cuaresma tiene una dimensión comunitaria: el pueblo que escucha la Palabra y ayuna juntos para renovar la alianza.
Puedes:
Proponer en tu familia o comunidad una lectura bíblica semanal compartida.
Escuchar juntos el grito de los más pobres (en tu ciudad, en tu país) y pensar una pequeña acción solidaria.
Revisar, como grupo o comunidad cristiana, el modo en que se comunica: ¿hay chismes, críticas destructivas, climas de sospecha?
 

Una Cuaresma para oídos atentos y lenguas sobrias

El mensaje del Papa termina con una petición:
“Pidamos la gracia de vivir una Cuaresma que haga más atento nuestro oído a Dios y a los más necesitados. Pidamos la fuerza de un ayuno que alcance también a la lengua, para que disminuyan las palabras que hieren y crezca el espacio para la voz de los demás.”
Que esta Cuaresma sea, para ti y para mí, un tiempo para:
Escuchar más a Dios y a los hermanos.
Hablar menos y mejor.
Ayunar de palabras que hieren.
Cultivar un estilo de amabilidad también en nuestras redes y pantallas.
Solo así muchas palabras de odio podrán dar paso —como dice el Papa— a palabras de esperanza y paz.
 
Que el Señor te conceda un verdadero camino de escucha y contemplación de la Palabra, y que esta Cuaresma 2026 sea, también en tu vida digital, un tiempo real de conversión.

Si quieres profundizar, el mensaje completo del papa es más coherente y profundo.

Algunas reflexiones para cuaresma:

REFLEXIONES DEL EVANGELIO DOMINICAL PARA EL TIEMPO DE CUARESMA:


0 Comments